Detras de un RKO


Lo primero que nos viene a la cabeza cuando escuchamos las palabras “Randy Orton”, es RKO, tanto por ser su movimiento particular, el cual a popularizado alrededor del mundo, o por ser las siglas de su nombre real (Randall Keith Orton), resumiendo, que estas siglas son santo y seña de uno de los hombres hoy día más de moda en el wrestling.
Pero Orton no es solo un RKO, hay mucho más detrás de él. Dos generaciones de familiares wrestlers, grandes maestros, buenos feudos y, también hay que decirlo, algo de suerte, que es el plus que le falta a muchos para llegar a donde a llegado Randy.
¿De quién hablamos?
Pues hablamos de un luchador joven, nacido en Knoxville, Tennesee, aunque residente en Saint Louis, Missouri, de tan solo 28 años, un luchador de tercera generación, que tuvo la suerte de vivir desde joven en el mundo del wrestling, pues, pudo ser enseñado por dos entrenadores de confianza, su padre, “Cowboy” Bob Orton, y su abuelo, Bob Orton Sr, además, ya en WWE ha sido enseñado y aconsejado por leyendas como Ric Flair o Triple H, y en múltiples ocasiones se ha visto las caras con gente de la talla de Shawn Michaels o Chris Jericho.
Aunque con maestros de ese nivel y tantas facilidades, deberíamos estar ante un Ric Flair o un HBK y él es un wrestler correcto, aplica bien sus moves, y domina muy bien la psicología, pero es un hombre que no sabe llevar el peso de las peleas y que ha de ser guiado por su rival, pienso que Randy, en los combates largos, pierde mucho, es por eso que ha protagonizado buenas peleas, pero ninguna memorable, no es un wrestler de combates cinco estrellas.
Saliendo del tema de sus defectos, entramos en el de sus virtudes, y aquí encontramos sin duda el saber vender los golpes (sobretodo finishers), pese a exagerar algo, nos hace creer que el golpe que ha recibido lo ha matado, y de esa forma es como las llaves se hacen creíbles, y aparte de los recibidos, también sabe vender los golpes ejecutados, pues de un simple pisotón saca un golpe con el que ha machacado la cabeza del rival, y eso tiene una doble parte positiva, ya que, aislando su finisher y sus signature moves, el resto de su repertorio es bastante sencillo, pero de esa forma lo disimula muy bien.
Desgraciadamente, Orton es un hombre cuya vida privada trajo bastante polémica años atrás, donde estuvo a punto de ser despedido, pero sea por lo que fuere, parece haber sentado la cabeza y no se ha visto envuelto en más líos, además, ahora se le nota un físico mucho más trabajado que antes.
Para alguien tan joven, sus logros en el Mainstream son muy significativos: Ha formado parte de Evolution, representando el “futuro” de dicha stable, es un 3 veces campeón mundial y ganador de un Royal Rumble Match, Triple Crown Champion y como detalles anecdóticos, tiene el récord de precocidad en poseer la Triple Crown y el campeonato de los Pesos Pesados, que consiguió con solo 24 años.
Por otra parte, se dice de él que es el futuro de la WWE, junto con otros valores como Edge, Cena o Punk, con los que estará destinado a llevar las riendas de la compañía y a copar los Main Events tan sólidamente como lo hacen hoy gente como HHH, Undertaker o Batista, a los que, no les queda mucho tiempo en activo. Aún así, creo que esto último le puede venir un algo grande a The Legend Killer, pues debido a sus importantes lagunas no puede ser un pilar de la empresa, pues hoy, si algo falla, se recurre a hombre como HBK o HHH, pero, y cuando ellos no estén? Podrá Orton apañárselas solo? Se imaginan en el Main Event de Wrestlemania un combate de 30 minutos entre Randy Orton y John Cena? Tendría el éxito suficiente? Probablemente, se daría (y quizá hasta este mismo año), pero lo que me vengo a referir es que Randy no llega a la altura de la cima de la WWE, no es mal wrestler, pero su puesto pertenece al Up-Midcarder, o en todo caso, Low-Main Eventer.

Sus primeros pasos
Como era de esperar, encontró a sus primeros maestros en su padre y su abuelo, quienes, según él, le enseñaron a dominar la psicología en el ring y a actuar ante cualquier situación, tanto en el ring como fuera de él.
Su carrera como wrestler comenzó en 2000, recorriendo indies a lo largo del estado de Missouri, hasta que fue visto y contratado por la WWE, quien lo envió a OVW.
Allí pasó varios meses, donde ganó varios títulos y pulió sus habilidades en un ring, en 2002 se consideró que ya estaba preparado para dar el salto, y así fue, como luchador de Smackdown, hizo su debut en abril de dicho año.
Durante sus primeros meses, causó sensación entre el público, por lo que se le empezó a dar importancia como Midcarder, llegando a tener hasta un Title Shot por el Undisputed Championship.

La evolución
Tanto en el kayfabe, como fuera de él, Triple H se fijó en Randy y vio en él una posible estrella del futuro, por lo que se decidió que, junto al propio Hunter, Batista y Ric Flair, Orton pasara a formar parte de la stable Evolution, un grupo que pretendía reunir a lo mejor del pasado (Flair), del presente (HHH) y del futuro (Batista y Orton) del negocio. El estar acompañado por tan buenos wrestlers como Naitch y Trips implicaría un aprendizaje rápido, sin demasiado protagonismo y una rápida corrección ante cualquier fallo, vamos, todo lo que un wrestler quisiera tener.
Los planes con Randy iban de viento en popa; se había hecho un nombre en el show, recibía algún Title Shot y su protagonismo iba en aumento, tuvo alguna oportunidad por el título mundial, se ganó el apodo de “The Legend Killer” y consiguió el título Intercontinental al derrotar a Rob Van Dam en Armageddon ’03, evento donde Evolution consiguió su apogeo, al tener todos los títulos del programa: Triple H el de los Pesos Pesados, Orton el Intercontinental, y Batista y Flair el de parejas.
A principios de 2004 mantuvo una interesante rivalidad con Foley, que conllevó un duro roce en Royal Rumble, un Evolution vs Rock ‘n Sock en Wrestlemania XX, y el mejor de todos, un Hardcore Match en Backlash 2004, donde se dieron “con todo”, una pelea durísima con spots bastante fuertes, de la que Orton salió vencedor dándosele el feudo por ganado, feudo que dio a conocer a Orton y que sería el principio de unos meses increíbles para Randy.
El niño se convierte en hombre
Tras algunas semanas de transición, por así decirlo, el de Sant Louis recibió un Title Shot contra Chris Benoit de cara a SummerSlam 2004.
Después de una entretenida pelea, Orton, mediante un RKO, se hizo con el enfrentemiento y lo más importante, con el campeonato mundial de los Pesos Pesados, con tan solo 24 años, batiendo así todos los records de precocidad.
Randy hizo el turn a face en el Raw siguiente, siendo traicionado por Evolution, con la que mantuvo un largo feudo (especialmente con Triple H) que daría su final en Royal Rumble 2005, entre medias quedó un reinado efímero de Orton que duró menos de un mes perdiendo ante Hunter, una victoria del Team Orton vs Team Evolution en Survivor Series o una entretenida Elimination Chamber en New Years Revolution 2005, donde Randy hizo un gran papel, soportando los ataques de Evolution hasta el final. De dicha rivalidad se puede decir que RKO tuvo mucho éxito como face, y que, pese a salir derrotado de ella, permanecería en el Main Event del show, mientras pudiera.
Hasta ahora todo habían sido facilidades: Consejos, interesantes feudos, buenos bookeos y grandes rivales, pero ahora llegaba la prueba de fuego, como rendiría en solitario? Sabría The Legend Killer apañárselas sin Evolution?
Para empezar, haría un turn a heel, después, mantendría un larga, larga rivalidad con otra leyenda, The Undertaker.
Orton trató de romper el invicto del Deadman en Wrestlemania, pero como todos sabemos, su intento fue en bano. Tras una lesión del Asesino de Leyendas, que le mantuvo unos meses fuera, el drafteo de este a Smackdown, y la compañía de su padre Bob (Randy seguía sin estar “solo”) se retomó la rivalidad, con victoria por parte de Randy en SummerSlam y en No Mercy, aquí luchando con su padre Bob, donde Orton se permitió el lujo de quemar el ataúd con Undertaker dentro. En Survivor Series 2005 dio la victoria al Team Smackdown, eliminando nada menos que a Shawn Michaels. En el PPV siguiente dio fin su feudo con Undertaker, en un Hell In a Cell de media hora, donde los dos wrestlers se dieron con todo, interfirió Bob Orton y se utilizó bien la jaula, es por eso que muchos consideran ese el mejor combate de Randy hasta ahora. Pero aunque no fue del todo malo, quizá se esperaba un poco más de ese feudo, puesto que las promos y la expectación no eran las necesarias para lo que se quería conseguir; algo que fuese recordado dentro de 5 años, y seguro que, aparte del Hell In a Cell, a día de hoy poco se recuerda.
Para que nos demos cuenta de la magnitud de la situación, en solo cuatro meses había vencido dos veces a Undertaker y eliminado a HBK en uno de los acontecimientos más importantes de la WWE. A Orton le estaban dando todo lo que tenían en sus manos, en 3 años había sido campeón mundial, ha tenido buenos y largos feudos con leyendas del negocio y el hecho de que en sus primeros meses ya hubiese vencido a gente como Foley o Jericho, dice mucho.
El futuro de Orton se presentaba como una gran incógnita, ante un recurso agotado, como era enfeudarlo con una leyenda, quedaba ver que tal le iría al exmiembro de Evolution por el camino de los feudos corrientes y no excesivamente especiales.

Por el mal camino
2006 fue un año bastante malo para Orton, durante los primeros meses “vivió de rentas” de los éxitos del pasado, y a poco se quedó de ganar el Rumble Match, aunque posteriormente recibió un Title Shot por el campeonato de los Pesos Pesados en Wrestlemania 22. Ese momento glorioso estaba destinado a Rey Mysterio, por lo que Randy no hizo más que el job en dicho combate. Tuvo un corto e insípido feudo con Kurt Angle, del que no salió un claro vencedor, tras esto, fue pasado a Raw mediante el Draft.
En verano de ese mismo año saltó el escándalo que Orton había destrozado una habitación de hotel en un tour por Alemania y agredido una azafata, eso le puso con un pie y medio en la empresa, pero según “Radio Backstage” Triple H logró convencer a Vince para que The Legend Killer permaneciese en la empresa.
No eran buenos tiempos para Randy, pues además su abuelo falleció en esas fechas.
Y para mal mayor, se le dio la faena de enfeudarlo con Hulk Hogan, en peor estado que nunca. Entre que el fuerte de Orton nunca fueron las promos, andaba perdido por el roster, y parecía habérsele olvidado todo lo que en Evolution aprendió, hay que sumar otros factores, como la penosa forma de Hogan o la absurda base de la rivalidad (romance entre la hija de Hogan y Randy) Total, que a la hora de la verdad se vio una basura de combate que no merece la pena recordar.
Los siguientes meses, probablemente fuesen los más grises de su fulgurante carrera, tiempos en los que no pasaba de ser un Midcarder más, donde se veía las caras ante gente como Carlito, Jeff Hardy o Chris Masters, y en algunas ocasiones hasta acababa mordiendo el polvo.
La gente no se interesaba por Orton, y este no estaba motivado, prueba de ello es que su físico bajó notablemente en cuestión de meses, y se había hecho cierto aquello de que, sin nadie al lado, Randy no es nada, necesitaba a alguien para volver allá donde estaba.
Su salvación
Edge tenía la intención de formar un grupo heel para hacer la competencia a D-Generation-X, y el compañero escogido fue precisamente Orton, pero fue Orton como podrían haber sido Carlito o Masters, ahí la suerte jugó un papel a favor para The Legend Killer.
Rated RKO, nombre del Tag Team, pronto se hizo con el título por Parejas, cogiendo prestigio a marchas forzadas, derrotando a los Hardy Boys y a Flair & Piper (en aquellos tiempos Tag Team) y se enfeudó con DX. En dicha rivalidad, Rated RKO se llevó una victoria limpia, DX los apabulló con un 5-0 en el Tradicional Survivor Series Match y el combate definitivo fue a No Contest, por lo que, aparte de ver un buen espectáculo, si de algo sirvió esta rivalidad fue para volver a situar a Randy en el panorama de Raw.
Tras una gran actuación en el Rumble Match, donde aguantó hasta el final, Orton logró clasificarse para el Money In The Bank, en Wrestlemania 23, en el cual gozó de minutos de acción, pero no llegó a hacerse con el maletín.
El natural de Tenesee iba en línea ascendente, cada vez tenía más protagonismo, incluyendo un Title Shot en Backlash, pero lo más impactante fue ver como en cuestión se semanas, pateaba las cabezas de Shawn Michaels, RVD o Dusty Rhodes, provocando su lesión o retirada (kayfabe) Regresaba el Asesino de Leyendas!

De vuelta al estrellato
Tras deshacerse de Rhodes padre en un Texas Bullrope Match seguía su camino imparable, esta vez con el objetivo de convertirse en el nuevo campeón de la WWE.
Mantuvo un intenso feudo con Cena, en medio del cual hubo ataques al padre de The Champ, trifulcas tras cada combate de uno, y buenas promos, se notaba el odio que había entre ellos, y por fin, por fin, Orton demostró ser un buen heel y poder ganarse los abucheos de la afición él solito. Tras dos intentos fallidos en SummerSlam y Unforgiven, Randy logró el ansiado título en No Mercy, primero, al ser nombrado campeón por Vince McMahon por lesionar a Cena (kayfabe), pese a perder en ese mismo evento el cinturón, ante Triple H, ejecutó su cláusula de revancha al final del evento y venció a Hunter en un gran Last Man Standing, proclamándose, tres veces ya, campeón mundial y ganador más joven de la Triple Crown.
Puesto que venía pisando muy fuerte, nos imaginábamos que su reinado iba a ser el de un heel invencible, el cual es muy difícil de derrotar, pero no, resultó ser justamente lo contrario, el de alguien que se pasa los shows semanales por los suelos, y en los PPVs, también; Ridiculizado ante Shawn Michaels a base de Super Kicks, sometido ante Y2J con sus Walls Of Jericho , humillado ante Jeff Hardy gracias a los spots suicidas, y recibiendo FUs y Pedigrees a montones y reteniendo el título por DQs y mil trampas, así fue la “Era Orton”. Lo único destacable que se puede sacar se aquí fue su actuación en Wrestlemania XXIV, donde llevó gran parte del peso del combate. Después de perder el título ante HHH y disputar una Steel Cage un poco decepcionante sufrió una lesión de hombro, que le tendría apartado de los rings unos tres meses.
Puede resultar paradójico, pero aunque conllevara problemas como el dolor, la operación o la recuperación, esta lesión le vino bien a Orton, pues cortó la racha de jobber que llevaba, para volver más fuerte que nunca, además, le sirvió para tener un pequeño descanso tras prácticamente dos años soportando el frenético ritmo de la WWE
Con más fuerza que nunca
Orton hacía su regreso hacia finales de verano, y lo hacía de una manera increíble, revolucionando el programa, pues provocó un cambio de campeón mundial al atacar a CM Punk, la marcha del MG de Raw, Mike Adamle, y fue de los pocos en cuestión de meses, que consiguió vencer a Batista limpiamente. Además, se confirmó como el líder de The Legacy, una stable formada por hijos de luchadores, complementada por Cody Rhodes y Ted DiBiase.
Tuvo una breve rivalidad con Batista (acortada por la lesión de Dave) donde, pese a exhibir Orton grandes alardes de psicología en el ring, quedó un poco coja en cuanto a calidad luchística. Comentar que, me parece un gran error enfeudar a Randy con Batista, pues esa rivalidad estaba destinada a Punk, y teniendo en cuenta el gran momento de ambos, podría haber dado mucho que hablar.
The Legend Killer tuvo la gran suerte de subir su reputación, cuando, dentro del kayfabe, fue quien lesionó a The Animal con su conocida Mortal Kick y semanas después, fue el encargado de aplicársela nada menos que a Vince McMahon.
Tras esta inyección de credibilidad, se hizo probablemente con el mayor logro de su carrera: El Royal Rumble Match, donde aguantó más de 45 minutos en el ring y dominó gran parte del combate junto con The Legacy.
En No Way Out se deshizo de Shane McMahon en un No Holds Barred, donde Randy vendió los golpes con una gran maestría y dio claras muestras de mejora en ámbitos luchísticos, que abren puertas de esperanza de cara a un futuro no muy lejano.
Se espera que en Wrestlemania tenga un Title Shot por ganar el Rumble Match, en lo que será una de las mayores pruebas de fuego a las que Randy se haya enfrentado en su carrera.

Lo que le espera
La WWE siempre le dio a Orton todo lo que estaba en su mano, y ahora que, después de superar la mala racha que atravesó en 2006, y tener éxito como Main Eventer, aún más si cabe. Muestra de ello es que no todo el mundo tiene una llave con la que se carga a todo el que se la aplique, por muy importante que sea.
Y aunque, todavía, deje algo desear en cuanto a su forma de luchar, compensa con la psicología que tan bien domina, siendo un tipo malo de por sí, pero que por las “voces” que escucha, no controla sus impulsos, llegando a crear situaciones caóticas e inimaginables.
Pero, como ya expresé antes, no sirve para llenar el Main Event de un PPV en una pelea de media hora. Y, aunque cumple luchísticamente, no merece la cantidad de logros que ha tenido con solo 28 años, que no me quiero ni imaginar cuando tenga 39…
Así que, si las lesiones le respetan y se implica en su trabajo (que ya lo hace), tendremos Randy Orton para rato.
En resumen, que detrás de un RKO tenemos muchas cosas que analizar, que debatir y comentar y que, probablemente, alguna me haya dejado en la chistera.